Seis facultativos y el empleado de un laboratorio farmacéutico han sido investigados como presuntos autores de los delitos de falsificación de documento público, tráfico de influencias, usurpación de estado civil y de pertenencia a grupo criminal
En más de 250 recetas, expedidas a nombre de pacientes ajenos a este entramado, se prescribieron medicamentos fabricados por un mismo laboratorio
Presuntamente, un representante comercial del laboratorio recibió las recetas y adquirió los medicamentos con la supuesta intención de mejorar sus ventas
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de la operación 'Eczane', ha investigado a siete personas por la presunta autoría de los delitos de falsificación de documento público, tráfico de influencias, usurpación de estado civil y de pertenencia a grupo criminal.
La investigación se inició a principios de año, cuando el Servicio de Inspección y Prestaciones Asistenciales de la Subdirección General de Ordenación y Prestaciones Sanitarias de la Región de Murcia detectó ciertas anomalías en la prescripción, dispensación y facturación de recetas oficiales.
Al parecer, en distintas farmacias de la Región de Murcia se habían adquirido, con receta médica física, más de 250 medicamentos casualmente fabricados por un mismo laboratorio farmacéutico.
Se trata de medicamentos bonificados, adquiridos entre los años 2023 y 2024, cuyo gasto fue sufragado por el Servicio Murciano de Salud.
Especialistas del Equipo de Delitos Económicos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Murcia se hicieron cargo de la investigación e iniciaron la operación 'Eczane'.
Los investigadores averiguaron que los pacientes, a cuyo nombre iban las recetas, o no conocían a los médicos que las firmaban o ni siquiera padecían la patología o dolencia para la que los medicamentos estaban indicados. También se descubrió que no eran ellos quienes habían comprado los productos en las farmacias donde figuraban las ventas.
La Guardia Civil recabó numerosos indicios hasta identificar a los facultativos que las habían firmado y a la persona que había retirado los medicamentos de las farmacias. Este último trabajaba como representante comercial del laboratorio farmacéutico donde se fabricaban las medicinas.
Según se desprende de la investigación, los seis facultativos firmaron las recetas, sin que los pacientes estuviesen al corriente, y se les entregaron al comercial.
En distintas oficinas de farmacia, el sospechoso presentó las recetas oficiales y retiró los medicamentos sin costo, por lo que las farmacias facturaron el gasto al Servicio Murciano de Salud, con el consiguiente daño patrimonial para el erario público.
La Guardia Civil sospecha que este entramado delictivo se fraguó con la supuesta intención de que el empleado del laboratorio farmacéutico aumentase su objetivo de ventas.
La operación 'Eczane' ha finalizado con la investigación de siete personas como presuntas autoras de los delitos falsificación de documento público, tráfico de influencias, usurpación de estado civil y de pertenencia a grupo criminal.