Los datos consolidan la fortaleza del mercado laboral regional y evidencian los efectos positivos de las reformas impulsadas desde el diálogo social, aunque persisten importantes desafíos. UGT considera prioritario seguir avanzando hacia un modelo basado en empleo estable y de calidad, mejores salarios, igualdad de oportunidades y el refuerzo de la negociación colectiva y las políticas activas de empleo.
En relación con el trimestre anterior, nuestra tasa de paro disminuye 0,01 puntos porcentuales, hasta situarse en el 10,83%. Sin embargo, el número de parados crece en 3000 personas (un 3,4% en términos porcentuales). La ocupación, por su parte, registra un aumento cifrado en 25.100 personas (3,5%).
Por sectores, solamente la Agricultura registra pérdida de población ocupada (-0,49%). En el resto de sectores el empleo crece con notable dinamismo, destacando el incremento del 7,36% y del 6,24% que se registra en construcción e industria respectivamente.
En términos interanuales, aumentan las personas activas un 5,65% y las ocupadas en un 6,58%, decreciendo el paro un 1,31%. En términos absolutos, el Sector Servicios es el que mayor número de ocupaciones aporta en el último año (33.600), seguido de la Construcción, que experimenta, además, el crecimiento relativo más que significativo (19,05%).
Dentro del colectivo asalariado, y atendiendo al tipo de contratación, crecen los indefinidos un 2,9, mientras que los temporales crecen un 14,8%. En términos interanuales, el crecimiento de los indefinidos también es significativo (6,64%) pero menor al de los temporales (11,7%). En consecuencia, nuestra tasa de temporalidad experimenta una subida de 1,6 puntos respecto al trimestre anterior y de 0,7 puntos respecto a los registros de doce meses atrás.
El empleo a tiempo parcial repunta este trimestre, pero en menor medida que el empleo a tiempo parcial, por lo que la tasa de parcialidad en la ocupación baja hasta el 12,4%.
Respecto al desempleo de larga duración, cabe valorar que experimenta un aumento muy destacable, dado que se sitúan en 31.600 las personas que llevan más de un año buscando empleo. Este dato empeora en un 8,59% el dato del trimestre anterior pero supone una mejora del 16,4% respecto al que se registró en el segundo trimestre de 2025.
Por sexos, cabe señalar que, en relación con el trimestre anterior, crece el número de mujeres ocupadas (6,31%) en mayor medida que los hombres ocupados (1,33%). También en términos interanuales, el empleo femenino aumenta en mayor medida. En concreto, las mujeres ocupadas crecen un 10,22% mientras que los hombres ocupados ascienden un 3,82% respecto a los registros del año pasado.
Por otra parte, atendiendo a las cifras de desempleo, las mujeres paradas se reducen respecto al trimestre anterior (-8,35%), pero aumentan respecto a los registros de 2025 un 1,7%. En cuanto al número de varones desempleados, éste crece por encima del 20% en el último trimestre, pero disminuye un 4,4% en términos interanuales. Esta disparidad de comportamiento por sexos del desempleo, teniendo en cuenta que, en el último año, ha crecido el número de activas un 9% y el de activos solo un 2,9%, podría explicarse, en parte, por un aumento de la disponibilidad laboral femenina.
Como consecuencia de todo ello, se reducen las brechas de género en cuanto a tasa de actividad (11,19 p.p. inferior para ellas), respecto a participación en el empleo (11,79 p.p. inferior para ellas), en cuanto a tasa de paro (2,95 p.p. superior para ellas) y temporalidad (7,5 p.p. superior para ella).
Respecto a la media nacional, la Región de Murcia presenta una mayor tasa de empleo que el promedio nacional aunque también continúa mostrando rasgos de mayor precariedad, con una tasa de temporalidad 3,4 puntos superior a la media. Por otro lado, nuestra tasa de paro se distancia de la media estatal, situándose casi un punto por encima
Ante estos datos, correspondientes al II Trimestre de 2026, hechos públicos hoy por el INE a través de la EPA, UGT hace la siguiente valoración:
Estas cifras reflejan un mercado laboral que continúa mostrando una evolución favorable en términos generales, consolidando una intensa creación de empleo y un aumento de la participación laboral. La economía regional es capaz de generar ocupación a un ritmo incluso superior a la media nacional, una evolución especialmente positiva si se tiene en cuenta la incertidumbre económica internacional y las debilidades estructurales que históricamente han caracterizado nuestro mercado de trabajo.
Para nuestro sindicato, estos datos son, en buena medida, el resultado de las reformas impulsadas desde el diálogo social durante los últimos años, especialmente la reforma laboral, que ha reducido considerablemente la excesiva rotación del empleo y ha reforzado la estabilidad de las relaciones laborales. Como es habitual en este periodo del año, la temporalidad ha crecido, pero se mantiene en niveles que reducen prácticamente a la mitad los existentes antes de la entrada en vigor de la reforma.
A ello se suman la recuperación progresiva del protagonismo de la negociación colectiva y las sucesivas revalorizaciones del Salario Mínimo Interprofesional que han fortalecido la capacidad de consumo de las familias trabajadoras. Todo ello demuestra que la protección de los derechos laborales no constituye un obstáculo para el crecimiento económico, sino un factor que contribuye a hacerlo más sólido, inclusivo y sostenible.
Cabe destacar la mejora del empleo femenino, en particular el aumento de la actividad y la ocupación entre las mujeres que se registra en este trimestre, pues ello supone un importante avance en una región donde las desigualdades de género en el acceso al empleo continúan implicando para ellas más paro, más temporalidad y menos oportunidades laborales.
Sin embargo, el análisis de estos datos también pone de manifiesto la necesidad de mantener una vigilancia permanente sobre el cumplimiento de la normativa en materia de contratación, evitando el uso abusivo o la desnaturalización de contratos como el fijo discontinuo o a tiempo parcial. Asimismo, el hecho de que aumenten simultáneamente la ocupación, la población activa y el número de personas desempleadas pone de manifiesto que cada vez son más las personas que deciden incorporarse al mercado laboral porque perciben mayores oportunidades de empleo. Este fenómeno y el repunte del desempleo de larga duración también deben leerse como una llamada al refuerzo de las políticas activas de empleo, la mejora de la orientación profesional y los programas de recualificación.
Nuestro Sindicato considera, por todo ello, que sería un error caer en la complacencia. Sigue habiendo muchas personas trabajadoras, especialmente en nuestra región, con salarios muy bajos, insuficientes para garantizar una vida digna, menos aún en un contexto como el actual en el que el encarecimiento de la vivienda se ha convertido en un factor de empobrecimiento de las familias trabajadoras. La prioridad debe seguir siendo avanzar hacia un modelo de desarrollo basado en empleo de calidad, la igualdad de oportunidades y el incremento de la productividad. Ello requiere, entre otras cosas, recuperar el diálogo social para culminar reformas pendientes, como la que atañe a la regulación del despido, la reducción de la jornada laboral máxima legal o la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Por su parte, en el ámbito regional es preciso desbloquear de una vez los procesos de negociación colectiva que continúan pendientes, mejorar los recursos de vigilancia y lucha contra el fraude laboral, reforzar la orientación y atención prestada a las personas desempleadas y dirigir las políticas de desarrollo económico hacia sectores de alto valor añadido, capaces de generar empleo más cualificado y mejor remunerado.