El director general de Agricultura y Política Agraria Común señala que la promoción, la educación y la formación son fundamentales para impulsar el comercio local y el consumo responsable
La producción ecológica supera el 30 por ciento de la superficie agraria útil de la Región de Murcia y cuenta con casi 5.000 operadores certificados, según indicó el director general de Agricultura y Política Agraria Común, Francisco José González Zapater, durante las VI Jornadas de Agroecología: Comercio Local y Consumo Responsable, celebradas en Lorca esta semana.
El encuentro reunió a profesionales y especialistas para abordar los sistemas de producción agroecológicos, su relación con la conservación del entorno y las oportunidades de acercar estos alimentos a los consumidores a través del comercio local.
González Zapater explicó que estos sistemas combinan el conocimiento científico con las prácticas agrarias tradicionales y el uso de variedades adaptadas al medio. Entre sus objetivos figuran preservar el equilibrio de los ecosistemas, favorecer la salud del suelo y recuperar su actividad biológica.
La implantación de la agricultura ecológica es especialmente significativa en cultivos tradicionales como el almendro, con 40.000 hectáreas certificadas, equivalentes al 60 por ciento de su superficie regional. En el viñedo, prácticamente la mitad de la superficie cultivada cuenta con certificación ecológica. Ambos cultivos contribuyen al mantenimiento de los ecosistemas y a la lucha contra la erosión.
A ello se suman producciones como el limón, la fruta de hueso y las hortalizas, que reúnen unas 10.000 hectáreas de cultivo ecológico.
Acercar la producción al consumidor
Durante su intervención, el director general señaló que uno de los retos para el desarrollo de estos sistemas productivos es reforzar los canales cortos de comercialización, que acercan al productor y al consumidor mediante la reducción de intermediarios. En este sentido, destacó la necesidad de avanzar en la promoción de los productos ecológicos, la educación y la concienciación en los centros escolares y la formación de los consumidores. El objetivo es que la presencia de estos cultivos en el campo tenga también un mayor reflejo en la cesta de la compra.
González Zapater subrayó que la valoración de estos alimentos debe tener en cuenta tanto su producción como su contribución al entorno. "Aquí todos estamos implicados para avanzar", afirmó al referirse a la participación del conjunto de la sociedad en este proceso.
Asimismo, abordó la importancia de la comercialización para la rentabilidad de las explotaciones y el equilibrio entre la superficie cultivada, los precios que reciben los agricultores y los precios de venta al público.
El director general destacó el componente social de la agroecología y la necesidad de dar a conocer sus beneficios ambientales y sociales. En este contexto, consideró que la jornada constituye "una oportunidad para compartir conocimientos sobre producción, comercio local y consumo responsable".