Lo que comenzó hace apenas unas semanas como un polémico acuerdo político para sacar adelante los presupuestos municipales acabó convirtiéndose este domingo en una de las mayores movilizaciones sociales que ha vivido Totana en los últimos años. El municipio celebró el primer Orgullo LGTBIAQ+ de su historia, una jornada marcada por la reivindicación, la convivencia, la diversidad y una participación que desbordó todas las previsiones iniciales.
Según fuentes de la organización, entre 1.200 y 1.500 personas participaron en una manifestación que reunió a vecinos de Totana, personas llegadas desde numerosos municipios de la Región de Murcia y asistentes procedentes de otras comunidades autónomas. Lo que pretendía ser una respuesta a la decisión del Ayuntamiento de vetar los actos institucionales del Orgullo terminó convirtiéndose en un acontecimiento de alcance regional y nacional, situando a Totana en el centro del debate sobre los derechos LGTBIAQ+.
Durante toda la tarde, las calles del municipio se llenaron de banderas arcoíris, pancartas reivindicativas, música y mensajes en defensa de la igualdad. La movilización transcurrió en un ambiente festivo, familiar y reivindicativo, sin que se registraran incidentes, pese al importante dispositivo de seguridad desplegado para la ocasión, integrado por más de diez patrullas de la Guardia Civil, que reforzaron la vigilancia.
El pacto que desencadenó una respuesta sin precedentes
El origen de esta histórica convocatoria se encuentra en el acuerdo presupuestario alcanzado el pasado mes de junio entre el equipo de gobierno del PP y el grupo municipal de Vox. Como condición para apoyar los presupuestos municipales, la formación de ultraderecha exigió la supresión de cualquier acto institucional relacionado con el Orgullo LGTBIAQ+, la prohibición de colocar la bandera arcoíris en edificios municipales, la eliminación de partidas destinadas a políticas de diversidad y la sustitución del término "violencia de género" por "violencia intrafamiliar" en la documentación municipal, entre otras medidas.
Ese acuerdo, bautizado por los colectivos sociales y los partidos de la oposición como el "Pacto de la Vergüenza", provocó una oleada de críticas dentro y fuera del municipio. La polémica trascendió rápidamente el ámbito local y llegó incluso al Orgullo celebrado en Murcia capital, donde el colectivo No Te Prives lanzó un llamamiento que acabaría convirtiéndose en el germen de la movilización vivida este domingo.
Desde el escenario del Orgullo murciano se hizo una invitación expresa a toda la ciudadanía para acudir a Totana el 5 de julio bajo un mensaje que acabaría recorriendo toda la Región: "Todo el mundo a Totana."
Aquella convocatoria encontró una respuesta mucho mayor de la esperada.
Un Orgullo pensado para que nadie quedara fuera
La jornada comenzó a las 19:00 horas desde el Espacio Sociocultural "La Cárcel", punto de partida elegido por la Red Regional LGTBIAQ+ para iniciar un recorrido cargado de simbolismo.
Desde el primer momento quedó claro que la organización quería construir un modelo de Orgullo diferente. El primer tramo de la manifestación se desarrolló completamente en silencio, sin música, sin megafonía y sin ningún elemento sonoro.
No se trataba de una casualidad. La decisión respondía a la voluntad de crear un espacio verdaderamente inclusivo para personas con sensibilidad acústica, autismo o neurodiversidad, permitiendo que cualquier persona pudiera participar sin que el ruido se convirtiera en una barrera.
"Priorizamos el cuidado mutuo", habían explicado días antes desde la organización durante la presentación de la convocatoria, una filosofía que quedó reflejada desde los primeros metros del recorrido.
Pese a la ausencia inicial de música, el ambiente estaba lejos de ser frío. Decenas de banderas arcoíris ondeaban sobre las calles de Totana mientras familias completas, parejas, jóvenes, personas mayores y numerosos vecinos observaban el paso de la manifestación desde las aceras, balcones y terrazas.
El intenso calor, cercano a los 40 grados, tampoco frenó la participación. Muchos asistentes llegaron equipados con abanicos, botellas de agua y sombreros, mientras otros improvisaban sombra en los soportales del casco urbano. Aun así, nadie parecía dispuesto a perderse una jornada que muchos calificaban ya como "histórica" antes incluso de finalizar.
Una respuesta ciudadana que superó todas las previsiones
Conforme avanzaba la marcha, la sensación entre los organizadores era de sorpresa.
Las previsiones iniciales quedaron ampliamente superadas y la columna de participantes fue creciendo conforme recorría las calles del municipio.
Llegaban vecinos de Totana, pero también personas procedentes de otros muchos municipios de la Región de Murcia. Tampoco faltaron asistentes llegados desde Alicante, Albacete y otras provincias cercanas que quisieron mostrar su apoyo a la convocatoria.
Mientras tanto, la manifestación avanzaba lentamente hacia la Plaza de la Constitución entre aplausos espontáneos de numerosos vecinos y con pancartas en las que podían leerse mensajes como "En Totana nos queremos diversas y libres de odio", "Toda España es totanera", "Ni un paso atrás", "Terapias de conversión para fascistas" o "En los pueblos donde hay memoria y orgullo no cabe la LGTBIfobia".
A medida que el recorrido avanzaba también comenzaron a escucharse los primeros cánticos reivindicativos. Entre ellos destacaban "Totana ha respondido", "No tenemos miedo" y consignas contra los discursos de odio, mientras muchas personas coreaban el lema elegido para esta primera edición del Orgullo: "¡Hagamos que se nos escuche!".
Con la llegada de la cabecera a la Plaza del Ayuntamiento comenzaría uno de los momentos más esperado de toda la jornada: la lectura del manifiesto frente a un Consistorio que, por decisión del equipo de gobierno, permanecía sin la bandera arcoíris que tradicionalmente luce durante el mes del Orgullo en numerosos municipios españoles.
El manifiesto: "Hoy toda España sabe que el Orgullo más bonito y auténtico está en Totana"
Poco después de las 19:30 horas, la cabecera de la manifestación alcanzó la Plaza de la Constitución. Frente al Ayuntamiento, convertido durante semanas en el epicentro de la polémica política por el acuerdo presupuestario entre PP y Vox, centenares de personas aguardaban la lectura del manifiesto que marcaría el momento más reivindicativo de la jornada.
La ausencia de la bandera arcoíris en la fachada consistorial contrastaba con la multitud de enseñas que portaban los asistentes y con las que muchos vecinos habían decidido colgar en sus balcones durante los días previos.
El silencio con el que comenzó la lectura dio paso rápidamente a los aplausos cuando los organizadores agradecieron la respuesta ciudadana.
"Gente bonica de Totana, habitantes de la Región, personas forasteras que nos acompañáis hoy… gracias. Gracias por hacer posible la primera marcha reivindicativa del Orgullo LGTBIAQ+ de Totana."
Desde el primer momento, el manifiesto dejó claro que la convocatoria no pretendía ser únicamente una reivindicación de los derechos del colectivo LGTBIAQ+, sino una defensa de un modelo de municipio abierto, diverso e inclusivo.
Los organizadores anunciaron además su intención de que esta primera edición no fuera un hecho aislado.
"La Red Regional LGTBIAQ+ trabajará para que esta cita se mantenga muchos años."
El discurso dirigió inmediatamente sus críticas al acuerdo político que originó la convocatoria.
"Hay una corporación municipal con un alcalde del PP a la cabeza y unos concejales de Vox que se han creído que quienes vivís en Totana compraríais el discurso de odio contra vuestros vecinos LGTBIAQ+ y migrantes."
La respuesta, según el manifiesto, había quedado demostrada en las calles.
"No solo no lo habéis comprado, sino que habéis demostrado cómo es la Totana que queréis: una Totana inclusiva y diversa, una Totana que acoge y protege, no una Totana que divide y odia."
Una de las frases más ovacionadas llegó pocos segundos después. "Hoy podemos decir bien fuerte que toda España es totanera." El aplauso fue inmediato y durante varios segundos la plaza respondió agitando cientos de banderas arcoíris.
"No somos el problema, somos la excusa"
El manifiesto fue más allá de la defensa de los derechos del colectivo y situó el foco sobre las consecuencias sociales del acuerdo presupuestario.
"Estamos hoy aquí para mostrar fuerza ante quien nos señala. Porque el problema no somos nosotres. Somos la excusa. La excusa para desviar el foco mientras recortan servicios públicos y derechos a todas las personas de Totana."
Los organizadores denunciaron que el denominado "Pacto de la Vergüenza" no solo afectaba a las políticas LGTBIAQ+, sino también a otras entidades sociales del municipio. Citaron expresamente a Fundación Cepaim y Murcia Acoge, organizaciones que, según denunciaron, dejarán de desarrollar proyectos dirigidos especialmente a menores y familias vulnerables como consecuencia de los recortes incluidos en el acuerdo.
"Asociaciones necesarias y hermanas han sido víctimas de recortes ideológicos y sectarios. A ellas les decimos que no están solas, que estamos con ellas."
El manifiesto defendió además el papel del tejido asociativo como elemento imprescindible para la cohesión social, e hizo un llamamiento para crear una futura asociación LGTBIAQ+ propia de Totana, abierta también a vecinos de Alhama de Murcia, Librilla y otros municipios cercanos.
"No hace falta que seáis del colectivo para pertenecer a ella; solo necesitáis creer en una Totana libre, diversa y justa."
Otro de los momentos más intensos llegó cuando el texto abordó la sustitución del término "violencia de género" por "violencia intrafamiliar", una de las exigencias incluidas por Vox en el acuerdo presupuestario. Los organizadores recurrieron a una comparación que provocó una larga ovación.
"Imaginaos un médico que ve una fractura de brazo y en lugar de poner una escayola receta un calmante. Puede aliviar el dolor, pero no trata la raíz del problema. Invisibilizar la violencia de género es diluir la responsabilidad del culpable."
El manifiesto también mostró su solidaridad con las personas migrantes, otro de los colectivos que, según denunciaron, se ha visto señalado por el acuerdo político.
"Nosotres sí os queremos. El mestizaje es convivencia, cultura, solidaridad y amor."
El cierre del texto volvió a convertir a Totana en símbolo de la reivindicación.
"Hoy el mayor arcoíris de España nace aquí. Hoy Totana es sinónimo de esperanza para la comunidad LGTBIAQ+, pero también de feminismo, antirracismo y anticapacitismo."
Javi Nicolás: "Ayer Madrid tuvo el Orgullo más grande; hoy Totana tiene el más importante"
Antes del inicio de la manifestación, los organizadores atendieron a los medios de comunicación.
El portavoz de la Red Regional LGTBIAQ+, Javier Nicolás, realizó una de las declaraciones que mejor resumieron el significado de la jornada.
"Ayer en Madrid hubo el Orgullo más grande de España. Hoy estamos en el Orgullo más importante de España."
Para Nicolás, la movilización representaba la respuesta de un pueblo ante una decisión de sus propios representantes.
"Los vecinos de Totana han sufrido una agresión por parte de quienes les representan y aquí detrás está la respuesta. Está siendo una respuesta popular."
El portavoz quiso dejar claro que la convocatoria trascendía la defensa de los derechos LGTBIAQ+. Recordó que el acuerdo presupuestario también afecta a programas destinados a personas migrantes, proyectos contra el absentismo escolar y servicios dirigidos a los sectores más vulnerables.
"Los perjudicados realmente por este pacto han sido los vecinos de Totana y especialmente las personas más vulnerables. No entendemos para quién están gobernando quienes toman este tipo de decisiones."
Silvia Carrillo, de Lorcairis, mientras señalaba la enorme columna de participantes, afirmó: "No hace falta que yo os diga cómo ha respondido la gente. Basta con mirar alrededor. Estamos muy ilusionadas porque la respuesta de Totana, de Murcia y de otras comunidades está siendo impresionante."
Carrillo insistió en que la movilización enviaba un mensaje que iba mucho más allá del municipio. "Este pacto afecta a Totana, pero también representa a muchas personas de otros pueblos que están viviendo situaciones similares."
El respaldo de sindicatos y organizaciones sociales
La movilización contó con la participación activa de organizaciones sindicales como CCOO y UGT, que quisieron mostrar públicamente su apoyo al colectivo.
La responsable de Mujeres, Igualdad y LGTBI de CCOO Región de Murcia, María Ángel Guevara, defendió que los derechos conquistados no pueden retroceder.
"No podemos permitir que se sigan vulnerando derechos. No queremos volver al armario ni en la sociedad ni tampoco en nuestros centros de trabajo."
Por su parte, Javi Costa, coordinador del área LGTBI de UGT Región de Murcia, subrayó la importancia de garantizar espacios seguros tanto dentro como fuera del ámbito laboral.
"Estamos aquí para poner una barrera frente a los discursos de odio y defender que todas las personas puedan trabajar y vivir con libertad, sin miedo y en espacios seguros."
Los partidos coinciden: "Los derechos no pueden ser moneda de cambio"
La dimensión alcanzada por la convocatoria hizo que hasta Totana se desplazaran representantes políticos de diferentes instituciones regionales y nacionales, además de los grupos municipales de la oposición. Aunque cada uno puso el acento en aspectos distintos, todos coincidieron en denunciar que los derechos del colectivo LGTBIAQ+ no deberían formar parte de una negociación presupuestaria.
El portavoz de Ganar Totana-IU, Pedro José Sánchez, expresó su deseo de que el Orgullo celebrado este domingo tenga continuidad en el tiempo, aunque confió en que nunca vuelva a organizarse por los mismos motivos.
"Ojalá este Orgullo se repita todos los años, pero no porque haya que responder a un ataque contra los derechos del colectivo. Lo que esperamos es que nunca más vuelva a ocurrir una situación como la que ha provocado esta movilización."
Sánchez recordó además que el Pleno municipal había aprobado días antes una moción conjunta presentada por Ganar Totana-IU y PSOE para que el Ayuntamiento realizara una declaración institucional con motivo del Orgullo.
"El Partido Popular se abstuvo y esa moción salió adelante, pero el Ayuntamiento incumplió un mandato del Pleno y nunca llegó a leer ese manifiesto institucional. Eso también demuestra el poco interés que tiene el equipo de gobierno por cumplir los acuerdos democráticos."
La portavoz socialista Isa Molino destacó que la respuesta ciudadana había desmontado completamente el objetivo perseguido por el acuerdo entre PP y Vox.
"Lo que querían era ocultar a todo un colectivo y lo único que han conseguido es exactamente lo contrario."
Molino agradeció el trabajo desarrollado por las asociaciones organizadoras y recordó una imagen que, a su juicio, resume lo ocurrido durante las últimas semanas.
"Cuando el Ayuntamiento dijo que no iba a poner la bandera arcoíris, fueron los propios vecinos quienes decidieron colocarla en sus balcones. Esa fue la mejor respuesta posible."
También intervino el diputado nacional de Izquierda Unida, Nahuel González, quien quiso poner el foco en la importancia de defender los derechos ya conquistados.
"Muchas veces pensamos que los derechos están consolidados, pero hoy estamos comprobando que también pueden perderse. Los partidos tenemos que estar detrás de los colectivos. La libertad no se negocia."
Por parte del PSOE regional, el diputado Miguel Ortega denunció que durante las últimas semanas se habían escuchado en distintas instituciones discursos que, en su opinión, suponían un retroceso.
"No podemos permitir que vuelvan a llamar enfermas o trastornadas a las personas del colectivo. La Región de Murcia necesita más convivencia y menos odio."
El portavoz regional de Podemos, Víctor Egío, insistió en que el efecto provocado por el acuerdo municipal había sido exactamente el contrario al que perseguían sus impulsores.
"Querían prohibir el Orgullo y han conseguido convertir Totana en la capital de los derechos LGTBIAQ+."
Egío criticó además la ausencia del presidente regional, Fernando López Miras, preguntándose públicamente por qué no había acudido a una jornada que calificó como histórica.
La calle habla: respeto, curiosidad y apoyo mayoritario
Si algo caracterizó la jornada fue la convivencia entre personas muy diferentes. Mientras cientos de asistentes recorrían las calles del municipio, numerosos vecinos observaban el paso de la manifestación desde las aceras, las puertas de sus casas o las terrazas de los bares.
Muchos reconocían que nunca habían visto una movilización semejante en Totana.
Paco, vecino de Alcantarilla desplazado expresamente para participar en la convocatoria, resumía su impresión de forma sencilla.
"Es un gran avance. No se comprende que todavía haya personas perseguidas o maltratadas por ser quienes son. Esto sirve para visibilizar una realidad que existe."
Preguntado por la polémica política que originó la convocatoria, respondía con contundencia.
"Cada partido se retrata con sus decisiones. Si algunos mantienen posiciones homófobas, la gente tiene derecho a saberlo."
Entre quienes contemplaban el desfile se encontraba también un grupo de vecinos musulmanes que optaban por una respuesta breve, pero significativa.
"Cada uno tiene derecho a vivir su vida. Se puede convivir entre todos."
Otro vecino de Totana explicaba que había salido simplemente a pasear y se había encontrado con la manifestación.
"Yo no me meto en política, pero me parece bien que la gente pueda manifestarse. Cada uno debe vivir como quiera."
Al preguntarle por el ambiente respondía sonriendo.
"Los colores, las banderas... está muy bonito. Es una novedad para Totana y creo que está bien."
Especialmente llamativas fueron las declaraciones de varias mujeres mayores que observaban el paso de la marcha. Aunque evitaban entrar en debates políticos, reconocían el éxito de la convocatoria.
"Va mucha gente", decía una. Otra añadía: "A mí no me parece mal. Que siga haciéndose otros años mientras todo sea con respeto." Una tercera concluía con una frase que resumía el sentir de muchos vecinos: "No estamos acostumbrados a ver esto aquí, pero es una novedad bonita."
Incluso algunas personas que inicialmente utilizaban expresiones coloquiales para referirse al desfile ("una mariconada") terminaban defendiendo el derecho de cualquier ciudadano a manifestarse pacíficamente. Ese contraste reflejaba quizá uno de los aspectos más interesantes de la jornada: el Orgullo no solo reunió a quienes acudieron expresamente para reivindicar derechos, sino también a muchos vecinos que simplemente quisieron acercarse a conocer una realidad prácticamente inédita en la historia reciente del municipio.
Música, fiesta y reivindicación hasta la medianoche
Tras la lectura del manifiesto, la manifestación recuperó su carácter festivo.
La charanga totanera El Mono Mecánico y la Tuna Rosa d'Alacant, integrada por personas del colectivo LGTBIAQ+, pusieron música al segundo tramo del recorrido hasta el Auditorio del Parque Municipal Marcos Ortiz.
Allí continuó la programación prevista con un festival presentado por La Sándwich, que fue dando paso a las actuaciones de La Ogra Que Todo Lo Logra, DJ La Nadi, Nan, Tina X, Galo de Murcia, Jorquera, Ojete Picor y el Coro LGTBIQ+ de Alicante "Entendernos".
Uno de los aspectos más destacados por la organización fue que todos los artistas participaron de forma completamente gratuita y desinteresada, mostrando así su apoyo a la convocatoria y a la situación vivida en Totana.
La música y el ambiente festivo se prolongaron hasta prácticamente la medianoche, poniendo el broche final a una jornada en la que reivindicación y celebración caminaron de la mano.
Un día que ya forma parte de la historia de Totana
Pocas veces una decisión política había generado una respuesta social de semejante magnitud en el municipio.
Lo que nació como una protesta contra el denominado "Pacto de la Vergüenza" terminó convirtiéndose en la primera manifestación del Orgullo LGTBIAQ+ de la historia de Totana y en una de las concentraciones más numerosas celebradas en la localidad en los últimos años.
José Sevilla, portavoz del colectivo LGTBIQ+ Feminista Epéntica de Beniel, puso en perspectiva lo ocurrido con una denuncia que amplía el foco más allá de Totana: "Totana no es una excepción en la Región de Murcia. Hay otros quince pueblos o ciudades donde no se cuelga la bandera, ni se destinan presupuestos a políticas LGTBIAQ+, ni se celebra nada relacionado con el colectivo. Ciudades como Murcia y Cartagena se salvan porque tienen asociaciones muy potentes, pero si no, tampoco se haría nada. "Quieren invisibilizarnos, pero consiguen exactamente lo contrario: nos hacen más fuertes."
Las cifras de participación, el ambiente vivido en las calles, el respaldo de colectivos sociales, sindicatos, organizaciones y representantes institucionales, así como la implicación de cientos de vecinos, convierten este 5 de julio de 2026 en una fecha destinada a ocupar un lugar destacado en la historia reciente de Totana.
Más allá de las diferencias políticas, la primera edición del Orgullo LGTBIAQ+ dejó una imagen difícil de discutir: miles de colores recorriendo las calles de un municipio que, por un día, se convirtió en referente nacional de la defensa de la diversidad.
Como proclamó el manifiesto entre una cerrada ovación, "hoy toda España es totanera". Y durante unas horas, Totana demostró que el intento de invisibilizar una realidad puede terminar provocando exactamente el efecto contrario: hacerla más visible que nunca.