La supervivencia de la sepia cultivada se duplica en un año hasta alcanzar el 98 por ciento y mejora su viabilidad

Una investigación del IMIDA identifica las condiciones de alimentación y cultivo que mejoran el crecimiento y la eficiencia de la producción

La supervivencia de las crías de sepia durante su primer mes de vida se ha duplicado en un año hasta alcanzar tasas de hasta el 98 por ciento, un resultado que contribuye a avanzar hacia un cultivo más eficiente y rentable de esta especie. Así se desprende de los trabajos de investigación desarrollados por el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), que han permitido identificar las condiciones de alimentación y cultivo que favorecen el desarrollo de las crías.

El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, destacó durante su visita a las instalaciones acuícolas del IMIDA en San Pedro del Pinatar que "estos resultados demuestran la importancia de la investigación para conocer las condiciones que necesita la sepia durante sus primeras etapas de vida y avanzar hacia un cultivo más eficiente, con mayores tasas de supervivencia y crecimiento".

"Conseguir que un mayor número de ejemplares supere las primeras etapas de su desarrollo es fundamental para mejorar la viabilidad de cualquier producción acuícola. En este caso, la investigación nos está permitiendo conocer qué alimentación y qué condiciones de cultivo ofrecen mejores resultados, generando un conocimiento que en el futuro puede ser de gran utilidad para el sector", añadió Buendía.

Los resultados muestran una evolución significativa respecto al año anterior. En 2025, la supervivencia de las crías al mes de vida se situó entre el 43 y el 47 por ciento, mientras que en 2026 los ensayos realizados con diferentes tipos de alimentación han permitido alcanzar tasas de supervivencia de entre el 80 y el 98 por ciento, llegando al mejor resultado cuando se combinan distintos alimentos naturales.

Estos avances se deben a la mejora de las instalaciones y de los protocolos de alimentación desarrollados por el equipo investigador, que ha podido determinar qué condiciones ofrecen mejores resultados durante las primeras etapas de vida de la especie.

Los trabajos desarrollados por el IMIDA han permitido comprobar también que la alimentación durante las primeras semanas de vida es determinante para garantizar el desarrollo y la supervivencia de las sepias a largo plazo.

"Estamos avanzando en el conocimiento de las necesidades de la sepia en cada etapa de su desarrollo y comprobando qué alimentación permite obtener mejores resultados", explicó el consejero.

El proyecto cuenta además con instalaciones específicas para el cultivo de cefalópodos y con sistemas que permiten realizar un seguimiento del crecimiento de los ejemplares mediante imágenes, sin necesidad de manipularlos. De esta forma, se puede conocer su evolución y controlar su desarrollo sin alterar su comportamiento ni causarles posibles daños.

Un paso más para diversificar la acuicultura regional

Los avances alcanzados permitirán disponer en 2027 de un stock propio de reproductores en las instalaciones del IMIDA, sin necesidad de contar con animales procedentes del medio natural. Esto permitirá programar los futuros ensayos de una forma más previsible y eficiente y continuar avanzando en el conocimiento de la especie.

"El objetivo es seguir generando conocimiento que pueda ser útil para el sector y que permita, en el futuro, incorporar nuevas especies a la acuicultura regional. La sepia presenta características biológicas y comerciales que le otorgan un importante potencial y estos avances nos acercan a un modelo de producción más eficiente y diversificado", explicó el consejero.

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